Baccarat otorga grandes posibilidades al jugador. Cuando el jugador está apostando, la casa sólo tiene una pequeña ventaja. Para equilibrar las cosas, la casa se lleva una comisión, normalmente el 5 por ciento, de las apuestas ganadoras. Las apuestas siempre se hacen antes de que ninguna carta haya sido repartida. La banca juega contra un único jugador al mismo tiempo. Aún así, todos los presentes pueden apostar en cada mano.
¡La mesa baccarat está muy bien dotada! Se sabe que hasta 14 jugadores han llegado a sentarse alrededor de la mesa baccarat en forma de riñón, dependiendo por supuesto del tamaño de la mesa. ¡Baccarat emplea a tres repartidores a la vez! Además, tienen nombres especiales -croupiers - y dirigen el juego juntos. Las obligaciones de los croupieres son las siguientes: dos se ocupan de las apuestas y comisiones, uno se encarga de las cartas. Los jugadores pueden sentarse donde deseen. Las apuestas se hacen siempre en una zona especialmente indicada en la mesa, que corresponde al asiento de cada jugador. Los jugadores pueden apostar de tres formas: puedes apostar en la banca, en la mano de un jugador, o en un empate. Aquí es donde se puede convertir en un "¡Cada uno a lo suyo!" No es raro en absoluto ver a jugadores cambiar de una apuesta a la banca a una apuesta a la mano del jugador, y otra vez cambiar. Si tienes ganancias más altas, no deberías apostar en un empate. Esta apuesta se considera una de las peores de todo el casino.
Las apuestas se hacen colocando tu dinero en la mesa en la zona marcada sobre el punto de apuestas -- el que corresponda al jugador o jugadores por los que estás apostando. Cada punto de apuesta tiene un punto para el jugador y la banca. Si estás apostando por el jugador, pones tu dinero en el punto marcado para el jugador. Si estás apostando por la banca, pones tu dinero en el punto marcado para la banca. Por ejemplo, quieres apostar por la banca en el punto 4, y el jugador en el punto 6. Esto es lo que has de hacer: pones tu dinero en la zona marcada como "banca" en el punto 4 y la zona marcada como "jugador" en el punto 6, ¿ves? Es fácil, ¿no?
Las apuestas ganadoras dan dinero equilibrado, excepto la comisión restada, obviamente. Lo sentimos, la casa decide. Las manos que quedan empatadas se pagan 8 a 1. Ah, y una apuesta a banca o a un jugador se considera un empate. ¡La buena noticia es que el dinero del empate se queda en la mesa para la próxima mano! Que os divirtáis.